PPara el lector moderno, los capítulos del Éxodo dedicados a medidas, telas y utensilios son terreno árido. Sin embargo, es allí donde el Antiguo Testamento explica de forma más concreta cómo se resuelve el problema del pecado.
Un edificio que enseña
El santuario se recorre en una dirección: del atrio al Lugar Santo, y de allí al Lugar Santísimo. Cada estación corresponde a algo que Dios hace por la persona, no a algo que la persona logra.
De la sombra a la realidad
La carta a los Hebreos lee todo el sistema como una figura de lo que Cristo cumple. No se trata de sustituir un ritual por otro, sino de reconocer a quién señalaba desde el principio.
