MMuchos padres llegan a la iglesia esperando que allí ocurra la formación espiritual de sus hijos. Una hora a la semana, sin embargo, no compite con el resto.
Tres hábitos que caben en cualquier agenda
- Una comida sin pantallas. No hace falta que sea diaria; hace falta que sea previsible.
- Un momento breve de lectura. Cinco minutos sostenidos valen más que media hora esporádica.
- Dejar preguntar. Un hijo que no puede preguntar en casa preguntará fuera.
Ninguno exige material especial. Exigen presencia, que es lo escaso.
Cargando…
